Eduardo Fanegas de la Fuente

Tengo sueños y lucho por cumplirlos ¿Los tienes tú? Quizá nos podamos ayudar

Perigeo


 Tras publicar mi novela El caballero de la canoa me dolió mucho ver que no tuviera casi difusión a pesar de los esfuerzos. Y comprobar que después de haber invertido tanto tiempo y dinero se vendieran solo ejemplares entre familiares y amigos fue bastante decepcionante. Primero intenté buscar una editorial que se ajustara a mis necesidades y no tratara de engañarme como hizo Anubis. Tiempo perdido. Y luego más tiempo y el dinero que invertí al decidirme por la autopublicación  (correctores, ilustradora, diseño de portada, maquetación, página web, publicidad...

 Me dio la sensación que tanto trabajo no había recibido el reconocimiento que debía. Además creía y creo que es una buena novela. Y voy a decirlo lo que más duele es ver que tu gente no te apoya. Las primeras personas que deben apoyarte son tus amigos y familia, que algunos sí lo hicieron pero la gran mayoría me sorprendió negativamente con su indiferencia y pasotismo. Porque si las personas que te rodean no te dan ese primer empujón ¿Cómo se va a interesar por ti o tu obra alguien que no te conoce? Esto coincidió con el nacimiento de mi hijo Samuel así que decidí retirarme y dedicarme a lo importante. Mi familia.

 Pero como muchos ya sabéis mi mente no para de trabajar y las horas en vela junto a la cuna de mi hijo dieron como fruto un nuevo proyecto. Perigeo. Y yo necesito escribir como el respirar.

 Lo primero que hice fue reescribir la novela. Seguí el consejo de los pocos lectores y amigos e hizo algunos cambios significativos en la historia. Así nació Perigeo Azul.
 El siguiente paso fue la búsqueda de seudónimo. No quería volver a publicar bajo mi nombre real y menos después de las decepciones anteriores, porque aparte de que no me gusta venderme a mi mismo soy muy orgulloso y no quería comprometer a los pocos amigos y familiares que me apoyaron con la misma historia. Sé que suena un poco contradictorio el no buscar su apoyo pero quería hacer las cosas de otra manera. Prefería ser un escritor en la sombra. Aunque me di cuenta de que debería llegar un poco más lejos...porque si encontraba editorial ¿Cómo iba a hacer presentaciones o firmas? ¿Qué amigos iban a acudir a apoyarme?

Pensé entonces en Richard Castle


Yo podía hacer lo mismo o algo parecido ¿porqué no? Dicho y hecho. Llegó Emma Sagen con la cara y la voz de Silvia. Una chica perfecta para el papel. Monté todo un mundo y una vida alrededor de ella. Las editoriales no tardaron en fijarse y me decidí por publicar con una pequeño sello de edición clásica llamado Malbec Ediciones.


El resto es historia.
 Podrás encontrarla en www.mundoperigeo.com


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