Hoy es mañana

  Estoy intentando ser el de siempre para transmitir algo de tranquilidad y paz, pero cuando el mundo cambia a tu alrededor y parece que se derrumba a cada momento es muy difícil mantener el tipo. Intento ser fuerte. Tengo que ser el más fuerte porque allí, en mi otro hogar, ya no pueden más. Hoy iba ser el día en el que me tendría que reincorporar al trabajo tras una excedencia de tres meses. Parecía tiempo suficiente. Pero nada es nunca como uno espera. 

 Precisamente es ahora cuando más se me necesita, cuando se avecina la parte más dura y complicada de todo este proceso. Así que alargaré mi ausencia laboral. Pero no puedo evitar sentirme inútil e impotente. Es difícil de explicar. Sé que yo no tengo la cura pero hay tantas pequeñas cosas que puedo hacer y al mismo tiempo no puedo...

 Mi familia no es muy dada a expresar sus sentimientos. Quizá yo, a partir de la escritura y de los palos que me ha dado la vida he aprendido a dejarlos salir fuera con más o menos fortuna. Sé que tengo una forma muy peculiar de ver la vida pero soy capaz de ver a través de esos silencios en las personas que me rodean. Llevamos la misma sangre y sé que el querer hacer las cosas por nosotros mismos sin dejarnos ayudar, el pensar en los demás antes que en nosotros mismos nos hace más daño que nada. Y como no cambiemos esa actitud nada mejorará.

 El tiempo pasa tan rápido y al mismo tiempo tan despacio...


3 comentarios:

  1. No sabes bien como te entiendo.
    Todo pasa, nada es eterno y nunca nos dan nada con lo que no podamos. Fuerza,ánimo y no estás solo

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    1. Querida Gilda, sé que me entiendes bien. Tú también estás pasando lo tuyo. Muchas gracias por estar ahí y te deseo el mismo ánimo y fuerza. Besos mil.

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  2. coo estas?
    me alegra volver a leerte Escribes tan bien
    suerte

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